Mensajes uterinos Y ejercicios para la expansión


Por Erika Morales, para el Lunario de la Terapia Menstrual



Hablar siempre nos enraíza, danzar, bailar, caminar, cocinar y pintar. Tantos verbos que enraizamos las mujeres con cada paso que damos hacia este laberinto infinito de nuestro propio auto-conocicierto. Esta vez enraizaré mi energía escribiendo lo que mi útero y el resonar uterino con otras hermosas hermanas, con cada pálpito nos han ido entregando en éste viaje profundo del alma.



Partiendo de la realidad concreta que es nuestra intuición o nuestra “inner voice”, nuestro primer bastón de sostén personal que nos dice: Ey por allí no te metas. Ey, adelante vé y diviértete. Sí, toda ésta maravilla emerge cual hilo invisible desde nuestro útero. Nuestro útero nos dice cuando alguien o algo nos hacen crecer o no. Es ese chakra amistoso quien nos indica mediante sueños, mediante pulsaciones cuando algo nos alimenta o nos desconecta.

Particularmente hablando de las relaciones energéticas sexuales con algunas de las mujeres amigas, hermanas y otras grandiosas colegas en círculos de mujeres, abriendo nuestro interno coincidimos en algo. Siempre escuchar ese pálpito uterino que nos indica qué energías nos permiten elevar nuestra frecuencia y transmutar. Así que llegamos a un sentir común que es Universal y antiguo, y es que nuestro útero se resiente o se sonríe elevando nuestra sagrada energía dependiendo de a quien y a qué pensar, sentir, proyecto, idea le abramos este portal interior de nuestro vientre: Mente y Corazón unidos en un solo cristal. Nuestro cuarzo rosado Uterino.

Muchas veces cuando algo en nosotras está un poco desalineado de nuestra atención, fuera de control, una energía inquieta, que nos molesta, que nos tiene hiper activas, o quizá un poco misteriosas y ansiosas a lo que no podemos nombrar, al conectar conscientemente nuestro chakra sexual con el chakra sexual de otra alma, emergen esos mensajes uterinos. Esas señales del alma que nos habla de heridas, de rasguños, de cofres mágicos repletos de dichas al que sólo nosotras tenemos acceso. Y por qué no, si lo decidimos, expandirlos a otros para compartir a manera de medicina nuestro baúl de secretos de Mujer.

Muchas veces estos mensajes uterinos, pueden sentirse como dolor al intimar, y posteriormente en nuestra sagrada Menstruación, sangrando esas memorias de dolor, de frustración o de alegría. Son como pequeños aires que bloquean que nuestra energía suba a los chakras superiores y ascendamos nuestra vibración. Como otras veces sentimos que llevamos toda esa energía a nuestro Chakra del Corazón y Sentimos plenitud, que nuestro útero se expande y sonríe internamente.

Es tan importante acallar nuestra mente y sentir ese pálpito uterino que nos dice: algo está mal, hay una energía que debes soltar y que no te deja vibrar más alto, o por el contrario nos dice: Que lindo que estás vibrando ahora, has entendido, has aprendido, integraste… Abraza, entrégate, sigue soltando, sigue abriendo tu corazón, comunica, no calles. Es tiempo. Sí. No. O aun no hay respuestas… espera.

¿Cómo podemos percibir que nuestro cuarzo rosado está siendo atendido y escuchado?

Para muchas de nosotras será muy fácil, para muchas de nosotras será algo motivante para trabajar. Lo importante es permitirnos conectar con esa fuente de misterios que llevamos bajo nuestro ombligo. Principalmente y en todo momento, es conectar con nuestra respiración, bien sea que estemos ovulando, menstruando, menguando, supremamente creativas, activas sexualmente con o sin compañeros amorosos. En todo momento. Viviendo, Aquí y ahora.

Desde mi intuición, desde mi propio proceso de auto observarme, de sostenerme y olvidarme, comparto; si nuestro ciclo es regular, ausente de cólicos, de coágulos, y si previamente hemos tenido relaciones sexuales, observemos a lo largo de nuestro ciclo, como nos vamos sintiendo, si estamos alineaditas, especialmente al menstruar ,si existe un dolor en nuestra ofrenda, a veces se quedan aires (energías no integradas que nos generan dolor no sólo en nuestros íntimos actos sino en nuestra menstruación ) y esto va generando como una especie de trancas energéticas que hará nuestras menstruaciones más dolorosas. O hará que sintamos que nuestro compás emocional no es igual a nuestro ciclo normal: estamos molestas cuando deberíamos estar tranquilas, estamos súper activas pero en el fondo hay algo que sentimos que no va bien… Eso depende de nuestro ritmo interno.

Si sucede que nuestro ciclo es un poco irregular, doloroso, molesto, entonces aprovechemos nuestros momentos a solas, escarbemos y tomemos con amor lo que quiera emerger, lo que necesita irse, lo que debe cuidarse… o permitámosle a nuestros compañeros conectar con nuestra fuente de merecimiento y de placer: Nuestro útero, para que juntos movilicen energía sanadora a la hora de intimar. Recordemos, que la respiración es nuestra aliada, pues es quien nos permite consciente y voluntariosamente dirigir nuestra atención a donde queramos. En éste caso a nuestro hermoso útero.

Permitámonos a cada momento escuchar nuestro cuarzo rosado, nuestro oráculo femenino, si lo sentimos vibrante, ausente de dolores, de molestias, o si sentimos que palpita fuertemente. Preguntémonos constantemente ¿qué no he integrado? ¿qué hay de mi relación conmigo misma que me está impidiendo avanzar? ¿por qué cuando intimo con mi compañero, me duele el vientre al penetrar? ¿Si estoy realmente siendo amada? ¿Estoy abriéndole completamente y en plenitud mi templo de mujer, mi templo que no es solamente mi cuerpo, sino mis miedos, mis angustias, mis deseos, mis sueños? ¿Me siento acogida completamente por él? ¿Me estoy acogiendo como desearía otros me acojan a mi misma? ¿Qué es lo que no me he atrevido a decir, a soltar, a entregar? ¿Estoy haciendo, diciendo, bailando, hablando como realmente quiero? ¿Estoy callando más de lo necesario? ¿He cargado más de lo necesario? ¿No estoy entregando lo que sé que esperan de mi y sé que puedo entregar? ¿Qué dolor cargo por años?

Infinitas preguntas emergen de nosotras en todo momento, bien sea que estemos menstruando, o no, bien sea que intimemos con alguien o no. Nuestro útero siempre nos va a estar hablando. Permitámonos el silencio, permitámonos urgar dentro, muy dentro de nosotras para seguir enraizando nuestra energía creativa. Nuestro poder femenino, nuestra danza de la vida en espiral. Nuestro útero está siempre hablándonos, desde como menstruamos, desde cómo bailamos, o sí bailamos, nuestros sueños, desde como es el color y el olor de nuestra sangre, desde nuestra postura física y mental hacia la vida, desde nuestra disposición a intimar con quienes escogimos consciente o inconscientemente. Son infinitos los mensajes uterinos que debemos atender.

Sigamos recargando nuestro cuarzo rosado desde una atención y una meditación plena. Consintámonos, apapachémonos, sembremos nuestra luna, caminemos de la mano con otras mujeres abriendo corazones en común unidad. Recordemos que es la forma más primitiva y más antigua de auto sanación y de enraizarnos los unos a los otros: Amar y escuchar la mujer que habita dentro de nosotras y ayudar a despertar, apaciguar o despertar, la mujer que habita o calla a gritos en ellos, sagrados masculinos.

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