Carqueja en crisis: Parte 1



La carqueja que trabaja el hígado, el bazo, el páncreas y el estómago (aparato digestivo), vino a soltar quejas, que duelen, preocupan y nos roen por dentro. Su intensidad ha alterado estructuras, actuando como desencadenante de heridas originadas en la infancia con todos los síntomas mencionados anteriormente.

De esta forma, la carqueja se convierte en la planta medicinal más móvil en el campo de las emociones, escupiendo en el sentido más crudo de la materia. Prueba de ello fue la elaboración de este texto, que tardó mucho en asentar las ideas porque dejó de escribir. De hecho, considero que muchos problemas personales están muy relacionados con el hígado, como los cólicos menstruales, por ejemplo. No es de extrañar que haya tantas dificultades y dolencias.

Al parecer la carqueja llegó a cumplir el rol de concienciar de conductas respecto a la impaciencia, rigidez y control aprendido con resonancia a las respuestas corporales / mentales / emocionales bajo un mismo patrón.

Incluso creo que la necesidad de agradar a los demás surge de la excesiva falta de espera por el afecto en la familia o donde se consolida el mecanismo familiar.

Rabias no digeridas que, en ausencia de diálogo, resultaron en violencia en el pasado. Sombras iluminadas gracias a terapias para comprender, perdonar y no juzgar el sistema educativo de los padres, pero que aún persisten porque están históricamente vinculadas al linaje familiar.


Aline Nieri

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